Articulaciones y huesos

¿Qué son los ligamentos y cómo ayuda el colágeno a fortalecerlos?

ligamentos fuertes con colágeno

Una de las frases más escuchadas, cuando ves un partido de fútbol o algún otro encuentro deportivo, es: “!Se esguinzó!”. Esto es algo muy común, especialmente, en los deportistas debido a la cantidad de movimientos y esfuerzos que realizan en su juego. Sin embargo, por más comunes que sean las lesiones en los ligamentos, el riesgo es peligroso porque, si no son tratadas, pueden provocar inmovilidad por mucho tiempo e incluso impedir ciertos movimientos para siempre.

Por ello, pensé en la importancia de hablar de este tema y conocer lo que son los ligamentos y cómo cuidarlos.

¿Qué son los ligamentos?

En la lengua latín, el término ligamento fue utilizado para nombrar a aquellas estructuras que permiten la unión entre huesos, con la finalidad de mantenerlos conectados la vida entera. Los ligamentos son tejidos conectivos que pueden tener diferentes tamaños, dependiendo del lugar donde se encuentran. Estos deben tener elasticidad y flexibilidad para permitir los movimientos del cuerpo, pero también, deben ser resistentes para evitar y limitar los movimientos nocivos para las articulaciones.

En el cuerpo se pueden encontrar infinidad de estas estructuras, sin embargo, los principales ligamentos del cuerpo son:

  • Ligamentos del hombro: glenohumerales y coracoclaviculares.
  • Ligamentos de la rodilla: cruzado anterior y posterior, lateral interno y externo.
  • Ligamentos del tobillo: deltoideo, peroneoatragalino, astrogalocalcáneo y el lateral externo.
  • Cadera: sacrociáticos.
  • Codo: radiocubitales.
  • Muñeca: radiocarpiano.

La función de los ligamentos se basa en ser el medio de unión de las articulaciones, ya que, gracias a ellos podemos realizar diferentes movimientos. Ellos poseen una propiedad elástica y resistente a la vez, que les permite soportar y adaptarse a los deslizamientos que realizan las articulaciones de regiones como el hombro, codo, mano, dedos, cadera, rodillas, tobillos y la columna vertebral.

¿Qué problemas pueden presentar los ligamentos?

A pesar de que el ligamento es una estructura resistente, éste puede verse afectado por lesiones traumáticas, en las que la articulación no logra soportar el exceso de movimiento; por lo tanto, es importante tener conocimiento de los diferentes problemas que puede sufrir para evitarlos.

Las lesiones en los ligamentos, llamados también esguinces, pueden ocurrir cuando la articulación se somete a un esfuerzo superior a su rango normal, o cuando se realiza un determinado movimiento por demasiadas repetidas veces. Esto sucede a menudo con los deportistas cuando se tuercen, aterrizan torpemente en el suelo, o se caen. Si un ligamento se desgarra por completo, requerirá de cirugía para repararlo; pero si solo se estira, se puede tratar la lesión con otros métodos.

Los esguinces más comunes son:

  • Esguince de rodilla: es el más frecuente, causando lesión en el ligamento cruzado anterior.
  • Esguince de tobillo: En casi todos los casos, afecta a los ligamentos laterales externos.
  • Esguince de muñeca: el más habitual es el del ligamento escafosemilunar.

Los tipos de esguince se clasifican en:

  • Grado I: Estiramiento sin ruptura, causa dolor moderado, con pérdida leve de la función articular, poca o nula inflamación y un poco de alteración en la sensibilidad de la región.
  • Grado II: Ruptura parcial, produce dolor con pérdida de función, inestabilidad articular e inflamación.
  • Grado III: Ruptura total, es muy dolorosa y se presenta con gran inestabilidad e inflamación en la región.

Para saber si tienes un desgarro de ligamento, debes identificar estos signos:

  • Hinchazón
  • Inestabilidad
  • Pérdida del rango de movilidad
  • Sensibilidad a lo largo de la articulación
  • Molestia al realizar las actividades normales

Después de un desgarro de esta índole, debes tratarlo manteniendo reposo y aplicando hielo en la zona afectada con compresión; a su vez, debes tomar medicamentos para el dolor como ibuprofeno y paracetamol.

¿Qué es la Rotura de ligamentos?

La rotura de ligamentos es una lesión que se produce como consecuencia de un movimiento articular exagerado e inadecuado para la región. Estas lesiones, debido a la complejidad del daño, requieren cirugía para poder reparar el tejido y posteriormente, rehabilitación.

Debido a que esta lesión produce discontinuidad de las fibras del ligamento, se verá afectada la capacidad de generar movimiento de la articulación; y, por ende, las actividades cotidianas terminan siendo alteradas e interrumpidas.

¿Cómo detectar una rotura de ligamentos?

Cuando un ligamento es incapaz de soportar el exceso de movimiento, termina generándose roturas y discontinuidad del tejido. Por ejemplo, cuando se realizan deportes en los cuales se presentan torsiones; comúnmente en el fútbol, se produce rotura de ligamento cruzado anterior y posterior. Los síntomas para identificar una lesión de este rango son:

  • Sentir o escuchar un chasquido en la región.
  • Dolor intenso en el momento de producirse.
  • Inflamación que puede ir acompañado de un derrame sanguíneo interno.
  • Sensación de bloqueo en la región.
  • Inestabilidad al intentar realizar algún movimiento.

¿Cómo curar los ligamentos?

En el momento en que se produce la rotura, se puede calmar el dolor y bajar la inflamación, aplicando hielo 4 a 5 veces durante las primeras 72 horas; también se necesita usar una rodillera, tobillera o muñequera, para fijar la estabilidad de la región y mantener reposo con la pierna o brazo elevado, con el fin de favorecer la circulación sanguínea. También se debe tomar medicamentos calmantes y antiinflamatorios.

A partir de ahí, todo tratamiento dependerá de la gravedad de la rotura, que se determinará mediante la realización de una resonancia magnética. En los casos leves, la rotura puede recuperarse por sí sola o con el desarrollo de fisioterapia; pero, cuando la rotura es total, no queda más opción que someterse a cirugía para reconstruir el ligamento roto.

¿Cómo cuidar los ligamentos?

Te explico una serie de pasos que debes poner en marcha para cuidar el estado de tus ligamentos:

  1. Controla tu peso: Cada libra de exceso en tu peso normal, pone 3 a 4 libras adicionales de presión sobre tus rodillas, cada vez que das un paso.
  2. Mantén las piernas fuertes: Los isquiotibiales, en la parte posterior del muslo y los cuádriceps, los músculos en la parte delantera del muslo, son cruciales para absorber impactos y golpes. Estos músculos deben mantenerse fuertes y flexibles para proteger las superficies articulares de tus rodillas.
  3. Estira tus músculos: Estirar antes de hacer ejercicios, debe ser una parte regular del calentamiento; pero, también es importante no estirar demasiado. Nunca empujes la pierna con las manos mientras estiras y evita ponerte de cuclillas porque puedes ejercer presión sobre la articulación de la rodilla.
  4. Usa zapatos adecuados como los deportivos: Usa zapatos bien acolchados para reducir el impacto de la carga ejercida en las rodillas.
  5. Ponte en forma: Si tus actividades físicas requieren giros y vueltas, como la danza, el raquet o el baloncesto; no asumas que esto te pondrá en forma, asegúrate estar en buena condición antes de jugar.

Asimismo, debes mantener una alimentación saludable, incluyendo alimentos que contengan vitaminas C y E, zinc, enzimas proteolíticas, magnesio y silicio para mantener la fortaleza de tus ligamentos y tendones.

Colágeno para ligamentos

El colágeno es una proteína indispensable para la salud de la piel, huesos, articulaciones, tendones y, por supuesto, ligamentos. Este elemento es producido en el cuerpo, pero con el paso de la edad, su producción va disminuyendo paulatinamente, por lo que, es muy importante consumir colágeno, específicamente, colágeno hidrolizado para compensar esta reducción de la proteína y nutrir las estructuras del cuerpo mencionadas.

Son cada vez más los expertos que recomiendan incluir complementos de colágeno en la dieta de todos los días, en el caso del mantenimiento de la estabilidad, resistencia y también de regenerar los ligamentos, sin duda el colágeno debe ser indispensable en la alimentación.

Cuando se trata de reparar tendones y ligamentos, el colágeno es el complemento más aconsejado, como medida preventiva para los deportistas o con lesiones, ya que, una dosis diaria de este complemento puede reducir el impacto de las dolencias articulares. Estudios recientes han demostrado que la combinación de colágeno con vitamina C, es beneficiosa para rendir físicamente en actividades que requieren bastante fuerza; además, tiene mayor efecto en la prevención de esguinces y ayudan a reducir el dolor y tener una recuperación más pronta cuando se tiene alguna lesión en los ligamentos.

Por lo tanto, te recomiendo añadir un complemento de colágeno con vitamina C a tu rutina dietética para proteger el estado y salud de tus ligamentos. Puedes encontrarlo en polvo y consumir 3 cucharadas por día, mezcladas con yogurt, jugo o agua; acompañando las principales comidas del día. 

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